A diez kilómetros de la Nacional II, muy cerca de Guadalajara y a menos de una hora de Madrid, atraviesa la meseta alcarreña un valle verde y frondoso, veteado por pequeñas huertas y varios molinos rehabilitados, que acompaña al río Ungría

a lo largo de veinticinco kilómetros desde Fuentes de la Alcarria hasta más allá de Lupiana.

En el corazón de este hermoso valle, atravesado por el rio y rodeado de numerosas fuentes y manantiales, hallamos el pueblo de Caspueñas, paraiso de agua y vegetación entre los llanos.